E.S.E. Hospital Universitario del Caribe

HUC enfrentó con éxito pico por COVID-19

Desde el pasado 6 de marzo, cuando el país registró el primer caso por COVID-19, solo se necesitaron unos días para que Cartagena reportara contagios por cuenta de este virus, y así fue como el 11 de ese mismo mes al Hospital Universitario del Caribe (HUC) ingresó un paciente infectado al servicio de urgencias. 

HUC un ejemplo de atención frente al COVID-19

Previo a la llegada de la pandemia, el HUC ya se estaba preparando y por esta razón, el centro asistencial fue seleccionado por las autoridades locales como el centro de referencia para la atención de pacientes con COVID-19, teniendo en cuenta su capacidad instalada y la preparación que venía desarrollando para hacerle frente a esta emergencia sanitaria.

Para inicios del mes de marzo, el HUC ya contaba con un área para aislamiento recién construida y pendiente de dotarse. Por esta razón, para Felipe Aguirre Arias, su Agente Especial Interventor, este tema se convirtió en una prioridad y en una carrera contra el tiempo logró gestionar la dotación y garantizar 14 habitaciones para atender a los pacientes que requerían aislamiento.

En paralelo, el centro asistencial mejoraba su capacidad de respuesta con la capacitación del personal que estaría en la primera línea de atención dando la batalla ante esta contingencia. Se socializaron los protocolos de seguridad y también fueron analizadas minuciosamente las cifras de contagio para garantizar contención y la adopción de las medidas necesarias para atender la emergencia.

Esto permitió disminuir el número de contagios en los colaboradores, tanto asistenciales como administrativos. Si se compara con los indicadores de la red de prestadores en el distrito turístico y de los pocos contagiados, la gran mayoría adquirieron el virus fuera del HUC, como se pudo establecer en el análisis epidemiológico.

El hospital ha invertido cerca de 650 millones de pesos para adquirir elementos de protección personal para el equipo de médicos, enfermeras, terapistas y demás profesionales que estarían en la primera línea de atención, también para el personal administrativo. 

Cruzada por el HUC

Salvar vidas, esa era la consigna y el propósito al que se sumaron instituciones y empresas, tanto públicas como privadas que apoyaron el hospital, donando batas de bioseguridad, caretas, monogafas, guantes, tapabocas y demás artículos que el personal requería para brindar sus servicios a los pacientes.

En vista de la gran demanda de servicios que atravesó la ciudad, fue necesario emprender un ambicioso proyecto para ampliar la capacidad de la oferta y aumentar el número de camas disponibles. En tan solo dos meses, y como resultado de la buena gerencia, el HUC pasó de 10 camas en UCI a 63 completamente dotadas que permitieron el incremento de la productividad en un 600%.

Y no fueron solamente estas donaciones, el Gobierno Nacional, a través de Minsalud y con apoyo de la Supersalud, le entregaron 39 ventiladores mecánicos que posteriormente fueron dotados con todos los equipos biomédicos por parte del hospital para su óptimo funcionamiento. 

La Fundación Santo Domingo donó 71 camas, 6 ventiladores mecánicos y 6 monitores de signos vitales. Por su parte, la empresa Puerto de Cartagena también puso su granito de arena y entregó 22 monitores de signos vitales básicos y 8 ventiladores, llegando así a 80 camas UCI y 12 de cuidados intermedios.

Para llevar a término este proyecto, se hizo necesario adquirir nuevos equipos biomédicos, razón por la que el agente interventor realizó la compra de camas, monitores de signos vitales entre otros elementos y se fortaleció el talento humano.

La gestión no cesó, y con el apoyo de la Gobernación de Bolívar se logró la financiación de los pisos 9 y 10 que habían estado inhabilitados desde que se liquidó el Hospital Universitario de Cartagena en 2003. Estas plantas le brindarán a la comunidad 116 camas (44 para cuidados intermedios y 72 para hospitalización general). De otro lado, se radicó un proyecto de adecuación y dotación de 36 cubículos para UCI en el piso 5°, todo esto con el fin de seguir ampliando la cobertura hospitalaria.

“Desde diferentes frentes nos preparamos para afrontar la emergencia sanitaria que se ha presentado en la ciudad por cuenta del COVID-19 y aún más cuando nos enteramos que seríamos el hospital de referencia para atender los pacientes contagiados por nuestra capacidad instalada y oportunidad de respuesta. Así que nos pusimos en la tarea de acondicionar y dotar nuestras áreas para estar a la altura y garantizar una respuesta oportuna a la población”, expresó Felipe Aguirre Arias.

Pacientes recuperados

Rosalba Caro, una mujer de 82 años de edad, quien estuvo en UCI por cuenta del COVID-19 durante 16 días, fue uno de los casos que más llamó la atención. El personal asistencial que la trató, logró ayudarla a vencer este virus, pero su fortaleza y ganas de vivir fueron el pilar que la llevó a salir adelante.

“Me aferré mucho a Dios porque solo con su guía y protección podía salir de esta enfermedad. Los médicos y demás personal asistencial me ayudaron mucho y estuvieron muy pendiente de mí. Me pechichaban bastante”, aseguró Rosalba.

Como ella, también se encuentra el caso de Edmon Chejuan, un paciente que estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos 11 días. Él cuenta que cuando se infectó con el virus el pasado 24 de mayo lo llevaron a varios sitios en la ciudad, pero no había camas. Así que fue trasladado al HUC y aquí le brindaron los cuidados que necesitaba. “Para la gloria de Dios fui recibido en el Hospital Universitario del Caribe y encontré que hay muy buenos médicos. Me atendieron muy bien y me dieron el tratamiento que necesitaba para recuperarme de este virus. De esos 11 días que estuve aquí, tres fueron bastante críticos, pero gracias a Dios y al equipo médico de este hospital logré superar esta situación y vencer la batalla que libré contra el COVID-19”, aseguró.

Por último, José Santana, un odontólogo de profesión, casado y con tres hijos, llegó al HUC requiriendo los servicios del personal médico porque presentaba síntomas de COVID-19. Duró 9 días en la Unidad de Cuidados Intensivos y en total 24 días hospitalizado. Explicó cómo fue esta experiencia para él.

“Cuando llegué al Hospital Universitario del Caribe me encontraba mal. Mi situación era complicada, pero tengo que darle los créditos a este centro asistencial porque es el mejor para el tratamiento a pacientes con COVID-19. Desde que llegué allí recibí una atención muy buena. Siempre estaban pendientes todos, tanto el personal médico como los de enfermería, nutrición y terapistas. Noté que no le tienen miedo a la enfermedad y saben lo que hacen. Gracias a este equipo de profesionales hoy me encuentro con mi familia recuperándome”, expresó este paciente.

Hasta la fecha el HUC ha atendido cerca de 2.500 pacientes sospechosos o confirmados con COVID-19. De estos, aproximadamente el 80% se han recuperado de la enfermedad y, aunque el número de casos y personas ingresadas con el virus ha disminuido, este centro asistencial continúa preparándose y estando alerta para seguir brindando la mejor atención a sus usuarios. El área ambulatoria sigue prestando sus servicios por teleconsulta y se encuentra preparándose con las medidas de protección establecidas para cuando se reactive la atención presencial.

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